La palabra histeria tiene sus raíces en la palabra griega hysteron que significa

útero y en la época victoriana se le diagnosticó a una de cada cuatro mujeres, por síntomas muy diversos como dolor de cabeza, insomnio, enojo, anorexia, gordura, retención de líquidos, mareo, mal humor, ansiedad, etc. los médicos decían sin ningún fundamento científico que para curarlas había que acomodarles el útero en el lugar correcto dándoles masajes dentro de la vagina, o en casos mus serios quitarles el útero, así que los médicos en el continente europeo y americano masajeaban la vagina de las mujeres para curarlas so pena de que se enfermasen más. Cabe señalar que a muchas mujeres les quitaron el útero. Para hacer un análisis de este tema es importante no aferrarse a conclusiones tales como: “los doctores eran hijos de su tiempo” o “no sabían lo que hacían”. Ambas opciones son y fueron violencia obstétrica disfrazada y justificada y daremos pormenores al respecto, no sería sensato justificar o intentar hacerse él o la graciosa al respecto, diciendo que muchas asistían a estas terapias más por placer que por temor, lo cual es tan terrible como decir, la violaron pero seguro le gustó o se la paso bien; es un análisis machista; los hombres en esta época no se les recriminaba como a las mujeres el ejercer su naturaleza sexual, en cambio las mujeres tenían que ser vistas y tratadas como enfermas, desequilibradas y pagar a un médico o comadrona por tocarlas; eso o ser vistas como putas y ser rechazadas socialmente.

La historia nos sirve y funciona como humanidad si tenemos una postura crítica, analítica y activa ante los hechos que nos preceden.

Fue en la Grecia pre Cristiana donde se han registrado las primeras menciones de la histeria; la supuesta causa era que el útero de las mujeres era un animal dentro de otro animal y que éste viajaba dentro del cuerpo femenino causando a las mujeres torpeza y malestares para vivir. Reconocidos filósofos como: Platón, Hipócrates, Aristóteles, Galeno participaron en estos análisis con una perspectiva completamente supremacista masculina. De algún modo la cultura griega intentó justificar, mediante la filosofía, el machismo brutal que aun en su sociedad, que se decía abierta al análisis, debate y democracia, pero que excluía completamente a las mujeres del reconocimiento de ser aptas no sólo para opinar y dirigir, sino ni siquiera aptas para vivir su propia vida.

En el siglo XIX no fueron los filósofos sino los hombres de ciencia quienes condenaron a las mujeres a este diagnóstico; es importante que consideremos que ya había transcurrido mucho más de un milenio de diferencia con los griegos, que la revolución científica ya había logrado los suficientes frutos como para que los hombres médicos supieran que el útero femenino en realidad no podía desplazarse a la garganta o cerebro a su antojo, o que en dado caso que una mujer requiriese un orgasmo pudiese proporcionárselo ella misma. Estos científicos insistieron en la necesidad de que era muy necesario generar orgasmos mediante el sexo estudiado, pero como la sociedad religiosa no permite el sexo sin matrimonio era requerido que el doctor o comadrona colocara manualmente el útero en su sitio a través del orgasmo femenino, innumerables mujeres vírgenes, ancianas, monjas, casadas, lesbianas fueron violadas manualmente con el consentimiento de sus esposos y familiares. Miles de mujeres con auténticas dolencias en vez de recibir un digno trato y diagnóstico, al igual que un paciente masculino, fueron consideradas histéricas y con ello condenadas a seguir padeciendo sus malestares. Hubo clínicas donde internaban a las mujeres, estaban internadas para «sanar» con médicos trabajando de tiempo completo en masturbarlas.

La palabra histeria, fue también la forma más cómoda para descartar la lucha feminista, las sufragistas eran las «histéricas por excelencia» y las menos aptas para opinar porque sus niveles de enfermedad eran demasiado altos y nocivos; pero en general en la vida social cada que alguna mujer no cumplía las expectativas de buen comportamiento era etiquetada de esta forma, así que esta palabra “Histeria” fue una forma de mantener controladas y atemorizadas a las mujeres.

Las repercusiones de toda esta historia hasta nuestros tiempos son nefastas y gracias a las luchas feministas se han podido minimizar sus efectos, pero queda mucho por hacer; sus ayeres en el mundo clínico, siguen afectando en la psiqué colectiva y se ve incluso en frases típicas macho mexicanas en la mentalidad mixta como: «esa vieja esta mal cogida» cuando una mujer no cumple las expectativas o «esa vieja esta frustrada necesita un hombre», “ya necesita casarse”, etc. Como si la respuesta a todos los malestares de una mujer fuera un pene.

Existe una película que hace esfuerzos por ser feminista y desde el punto de vista de quien les escribe no lo logra mucho, se trata de la película llamada justo así: «Histeria». Y sin dar spoilers es importante criticarla penosamente no muestra ni pena, ni enojo, ni cuestionamiento alguno, por lo ineficiente que era ir al medico buscando alguna cura y obtener ese diagnóstico hiriente y obsoleto para curar algún auténtico malestar. La película muestra a los médicos «muy profesionales» nada excitados cuando incluso actualmente parte del abuso obstétrico más denunciado sigue siendo el manoseo. Esta película romántica, no obstante expone el tema de la histeria femenina y el vibrador en los consultorios médicos, en una ambiente donde el feminismo intenta con todas sus fuerzas abrirse paso en el mundo.

Desde la resistencia de Noticias de abajo gozamos de saber que la historia desmiente toda la teoría histérica, existen grandes doctoras, chefs, maestras, madres solteras, deportistas, campesinas, estudiantas, etc; bastante capaces de vivir sin un machista degradando su mente, su genero, su cuerpo y además manoseando su vagina: no somos entes ajenas a la historia somos herederas de las fallas y aciertos históricos: En nuestras manos está el destino de la humanidad, esforzémonos.

Historia de la vida cotidiana. De la Revolución Francesa a la Primera Guerra Mundial .“Histeria: Historia De La Sexualidad Femenina.

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